Carlos Eduardo Rodríguez
Colorado
ESTADOS UNIDOS DE AMÉRICA
Convencido
Un poema de amor dejé en tu oído,
con música de paz y de consuelo
que se tornó después en mi desvelo:
enamorarme no lo había creído.
Sin embargo, la fuerza del destino
pudo más que mi fuerza de escapada;
porqué atrapó mi alma tu mirada
y hasta mi corazón llegó con tino.
Hoy que ya estoy contigo yo te sueño;
se redoblan mis ansias y mi empeño
de seguir susurrándote al oído.
Ahora está mi corazón risueño
cuando me siento de tu vida el dueño
pues tu ardiente pasión me ha convencido.
Más Bella Que Las Flores
No quedará una flor en los jardines;
cuando tú pases, volarán las rosas
con un suave vaivén de mariposas
y música de flautas y clarines.
Los acordes de mágicos violines
harán dulces, sublimes y dichosas
las horas que serán maravillosas
cuando dancen las rosas y jazmines.
Porque eres flor, estás entre las flores
y lucen entre ellas tus primores
como lucen de noche las estrellas.
Porque resalta en todo su esplendor
la belleza de tu alma, que es mejor
que la belleza que nos muestran ellas.
SI NO ESTÁS AQUÍ
Si no estás aquí
las palabras
han quedado en silencio
de mis días
y mis sombra se ha perdido
en la búsqueda de ti.
Mi piel hoy sedienta de tus besos
es sentencia de mi castigo.
He vuelto a soñar
sin olvidar el pasado.
Te llegará mi voz, al gritar
entre sueños divinos.
Intentando olvidar
lo que me queda contigo,
viene así tu recuerdo
como agua del mar
que arrastra las hojas secas,
y en el silencio
ya no estás.