Yoanis González Camellón
Ciego de Ávila
CUBA

 

Amistad frustrada

No importa que me marginen
que me hagan a un lado
que murmuren, que comenten
que digan lo que en verdad sienten.

No importa que no me quieran,
mas importante es que no se engañen
lo mejor es vivir sin trabas
sin que la mentira te duela.

No me importa perderme en el fondo
saber que no tengo apoyo
que el mundo gira y nada se mueve,
que el tiempo pasa y todo es en vano,
que la vida puede engañarte,
que a mi alrededor veo nada,
que nada es algo vacío.

Los amigos no se compran,
los amigos no se venden.
Nacen un día, no se imponen
se ayudan, se perdonan.
La amistad que muere nunca nació.

 

No me olvido

No me olvido de la voz callada
de la luz sin sombra
ni de la gloria conseguida con mucho sacrificio.

No me olvido del amor que siento
de los corazones rotos
de las caricias a escondidas
de lo que no se pudo hacer por falta de ganas.

No me olvido nunca de la lejanía
de que no te tengo
de que te extraño
de que no te olvido.

No me olvido que todo estará bien
que la vida continúa
que el tiempo no se para
que el momento oportuno llegará.

No me olvido de mí
yo también soy alguien que siente
y espero no quedarme nunca sin razones para amar la vida.


Sin palabras

Pasajes sin regreso a la gloria,
puertas que se cierran y te impiden ver más allá de lo que conoces.
Salidas frustradas sin el arrepentimiento mísero de la derrota.
Futuro incierto con tendencia a la negatividad.
Esperanza marchita, extinguiéndose poco apoco su verde color.
Yo aun sigo en pie,
lentamente la desesperanza entra en mis entrañas, me hieren profundo y me quejo,
aunque no pronuncio palabra pues se diluyen en el espacio sideral
sin emitir sonido.
Alguien viene, susurro clemencia,
me mira con ojos sin brillo y comprendo que es otro como yo que busca algo que ya casi no existe,
algo que va perdiéndose en los seres humanos,
la humanidad.