Yoanis González Camellón
Ciego de Ávila
CUBA
Antología de la existencia
Hoy el cielo se me antoja blanco
no se si es porque esta colmado de nubes
o porque mi vida se ha vuelto solitaria.
En las nubes veo recuerdos
veo caras, risas, paisajes
te veo y me veo y de pronto,
nos alejamos.
La vida es así, como las nubes
pasas por muchas formas
pasas por muchas experiencias
y de pronto cambias
o desapareces.
Hoy el cielo se me antoja blanco
y tu ya no estas a mi lado.
Atardecer
Palomas volando hacia todas las latitudes
rayos de sol tenues,
penetrando por la ventana que señala al oeste.
Diversión, gritos, bulla de juegos infantiles
caricias y besos en cualquier esquina,
en cualquier banco debajo de un árbol.
Nubes rojinegras a lo lejos,
sudor de deportista.
Brisa húmeda que mece los penachos de las palmas
luces artificiales apareciendo por todo el parque.
Este es mi atardecer,
el tuyo,
El de nuestra ciudad.
Mi muerte anunciada
Espinas recorren mi cuerpo
me hincan como puñales en la carne
despacio padezco hasta sentir el clamor de un grito
mi garganta se ensancha
también padece del cansancio
ya no más gritos, mas bien quejidos.
Sigue el retumbar de los punzantes
penetran hasta el alma sin pedir permiso
suplico, imploro
chocan contra los huesos y se parten
nada va quedando sano
ni un suspiro.
El tiempo pasa, todo queda en silencio
ya no escucho los quejidos ni los crujidos de huesos
solo un silencio tenebroso
y olor a muerte vagando en la noche oscura
sin embargo me siento
aunque no se si vivo.
El dolor se ha ido
los huecos en la carne quedan
como anunciando que antes hubo espinas penetrando
mi voz no suena,
mi vida se va alejando
quedo inerte,
sin entender que sucede.
La paranoia de mi vida paso
ya puedo descansar en paz.