Juan Carlos Gruski
Buenos Aires
ARGENTINA

 

BRUMA SORE EL MAR

La bruma sobre el mar,
es como un cielo apagado;
como luz sin brillo,
como estrella sin luz;
como el ocaso del tiempo.

Y nosotros navegando,
sobre la inmensidad del agua;
entre el cielo y el mar,
dos fuerzas misteriosas;
uno, con hondo silencio,
el otro, con estruendosas olas.


Mar profundísimo, sin fin,
en tiempo y en distancia;
subyugante grandiosidad,
cambiante en sus colores;
hospitalario en belleza.

Un perfume de fuerza
tremenda, traen sus olas;
el universo, es su mundo
y en él, convergen las riquezas;
fauna maravillosa,
alimento para la humanidad.




LATIDOS

Como un relámpago,
estampado en el cielo;
como un latigazo,
de violetas dimensiones;
goza el silencio,
que lo separa del trueno;
grandiosa voz de la naturaleza.

Como las olas
de blancas túnicas vestidas;
como inmensas alas, que se rompen
contra la eterna roca;
es el atávico mar,
estruendoso espíritu de agua;
formidable fuerza del universo.

Como el viento,
que ruge entre las hojas;
desflecando las páginas del tiempo,
que barre la faz de la tierra,
con su escoba invisible,
así de intrépido y trenendo,
es el corazón, que esparce sus latidos.




HA NACIDO UN SUEÑO

Ha nacido un sueño,
llamdo ilusión;
es bueno y pequeño,
como una canción.

Pero, en vez de llanto,
angustia o dolor;
vino con su manto
de luz y color.

Pasea contento,
entre los humanos;
es como un intento
de darnos sus manos.

Todos lo llamamos
con fuerza y pasión;
todos lo abrazamos:
¡Divina ilusión!...