EL
MITO CHINO Y CHINA EN MARCHA.
PRIMERA
PARTE
PANGU
INICIÓ EL CIELO Y LA TIERRA.
En
esta primavera regreso a mi pequeño pueblo. Ahora en la mañana, cuando vengo
llegando por el camino, todos los conocidos que no he visto por largo tiempo no
me lo reprochan porque soy para ellos un hijo marcado por otras tierras. Al
contrario; me abrazan con cariño y calor, el sol rojo brillante en la cumbre de
las montañas, las flores blancas de los manzanos, los perales, los ciruelos, y
las flores rojas de los durazneros. Las flores silvestres de variados colores, y
la alfombra de hierbas verdes de las montañas también me dan la bienvenida con
sus tonalidades de verdes, y olores dulces como la leche materna. Siento el
recibimiento afectuoso de la voz del viento que canta suavemente sobre los árboles,
el canto de unos gorriones en vuelo por el cielo azul, y el “tintín”,
“tintín” de un arroyo que corre camino abajo al costado de la senda.
¡Qué
familiar! Todo eso me lleva al sueño de mi infancia, y al inhalar, me
emborracho.
De
repente, unas voces me llaman desde el hermoso sueño; un niño y una niña van
llegando delante de mí, y mientras conversan, noto que me examinan con una
mirada sorprendida.
Recuerdo
entonces una poesía de Hezhizhang, famoso poeta de la dinastía Tang de China:
“Salí
joven y regreso viejo.
La
voz igual todavía,
y
el cabello más cambiado.
El
niño lo encuentra y no lo conoce.
Le
pregunta riéndose; ¿de dónde vienes?”.
Atrás
va quedando ese niño, tomado de la mano de la niña. Caminan y siguen su
discusión:
-¡En
este mundo primero hubo un huevo! -dice
el niño.
-¡Primero
fue la gallina! -contradice
la niña.
-Si
no hubiera habido un huevo, ¿de dónde vendría la gallina?
-Si
no hubiera habido una gallina, ¿de dónde provendría el huevo?
-¡El
huevo fue primero, la gallina después!
-¡No!
¡No!
Ellos
están ya más lejos. Sus discusiones suenan como la voz del arroyo: “tintín”.
¡Se
parecen a mí! La cuestión común del huevo y la gallina también la piensan
nuestros niños. Es el tema eterno de la humanidad. Como otras cosas: ¿Quién
soy? ¿De dónde vengo? ¿Y a dónde huyo? Y cuando las cuestiones no pueden
contestarse, entonces van a preguntarle a Dios o al mito. El mito chino,
“Pangu inició el cielo y la Tierra”, es una forma de contestar. Dice así:
“En
los tiempos antiquísimos, el cielo y la tierra aún no estaban separados. El
universo era un huevo grandísimo. Estaba oscuro y desordenado. No se sabe cuándo
comenzó a engendrarse el Pangu, que es un gran Espíritu en sí mismo, ni
cuando nació. Fue engendrado en el huevo hace mucho tiempo, durmió
silenciosamente por dieciocho mil años. Cuando se abrieron sus ojos, estaba
oscuro y caótico, por lo que se sintió muy indispuesto en su corazón.
Entonces se levantó de golpe, estiró su mano derecha y apareció un hacha
brillante la que empuñó con dos manos; agitándose la fuerza de Espíritu a la
vez que emitía un sonido muy grande: “Ca”, “La”, “La”, la levantó
girando su cuerpo, hachando todo, y el huevo comenzó a abrirse. Al mirarlo
observó que algunas partes todavía estaban unidas; estiró su mano izquierda y
llegó un cincel brillante. Empuñando el cincel de oro, levantó el hacha y
siguió trabajando en las partes unidas. En un determinado momento emitió otro
sonido grandísimo: “Dandán”, y el huevo por fin se partió totalmente.
Acabaron
por separarse aquellas cosas mezcladas; las más ligeras y puras fueron el Cielo
(Yang), y aquellas más pesadas fueron la Tierra (Yin). Pangu vio alegremente
los cambios aparecidos, mas, le preocupó el hecho de que el cielo fuera a
caerse, se uniera otra vez con la tierra, y el mundo regresara a ser oscuro y
entreverado de nuevo. Sostuvo entonces al cielo con propia cabeza, y puso un pie
sobre la tierra. Así todo su cuerpo soportaba cielo y tierra como un pilar.
El
cielo se elevaba un “zhang” (medida china de longitud equivalente a 3.33
metros) cada día; la tierra aumentaba también un “zhang” cada día, y el
cuerpo de Pangu también se alzaba un “zhang” cada día. La distancia entre
el cielo y la Tierra ya había crecido noventa mil “li” (otra medida china
de longitud, equivalente a 0.5 kilómetros),
y la longitud del cuerpo de Pangu creció igualmente. Así pasaron dieciochos
mil años más.
¡Qué
magnífico aquel paisaje! Pangu tan alto, de noventa mil “li”, permanecía
erguido majestuoso entre el cielo y la tierra con cabeza de serpiente y cuerpo
de dragón. Mirando a los dos iniciados, Pangu se sonreía orgullosamente y sus
ojos brillaban con entusiasmo y alegría. Permaneció
erguido observándolos un tiempo muy largo, hasta que un día se derrumbó por
causa del mucho cansancio. Y así se murió.
La
muerte de Pangu es un hecho grandísimo, sacratísimo y el más espléndido del
universo, porque de pronto, su cuerpo se dividió acompañado de un enorme
estruendo que conmovió al cielo y a la tierra. Su mirada, que todavía estaba
llena de añoranza sobre este mundo, se convirtió en el relámpago; su hálito
de muerte se transformó en los vientos y las nubes; y su rugido, en el trueno.
Sus ojos volaron hacia el cielo; el ojo izquierdo se convirtió en el sol, el
derecho en la luna; su mano, su pie y su cuerpo, en los cuatros lados de la
tierra y en las cincos montañas: Taishan, Huashan, Huoshan, Hengshan y
Chonggaoshan.
Su
sangre brotaba, y saltaron corrientes hacia la tierra tornándose en ríos,
lagos, y mares; sus tendones, arterias y venas formaron los caminos plateados
por las capas de la tierra; sus músculos que volaron por todos lados, hicieron
que innumerables tierras fueran fértiles; los vellos de su rostro volaron al
cielo pasando a ser las brillantes estrellas y la Vía Láctea; su piel y sus
cabellos, una vez que llenaron el cielo, se derrumbaron sobre la tierra
produciendo flores, hierbas, árboles; su médula fueron los diamantes sagrados;
piedras, perlas... joyas, y sus huesos fueron los metales. Hasta sus sudores más
inútiles se convirtieron en lluvias y rocíos”
Este
es el cuento de cómo Pangu inició el cielo y la Tierra. Es un Génesis chino.
Ahora también el alma de Pangu igualmente inquiere desde lo alto con sus ojos
impregnados de amores tan profundos como cuando murió, fijando su mirada en la
tierra china y el cielo que él mismo inició: “¿El cielo todavía está tan
azul como el de antes?”, “¿Y la tierra está verde como al empezar?”, “¿Las
montañas y los ríos están aún puros y limpios?”, “¿Cómo viven sus
hijos e hijas?”.
Casi
todos los chinos ya hemos escuchado las preguntas provenientes de Pangu, y
estamos respondiéndole con nuestras buenas prácticas.
Pangu
es un gran Espíritu, un antepasado común de la nación china; lo respetamos y
le ofrecemos sacrificios desde hace largo tiempo. Todavía hay muchos vestigios
de Pangu en todo el país chino que se extendieron por toda la tierra de China.
Cinco montañas llevan el nombre común de Pangu: la Montaña Pangu de Qinyang
de la Provincia de Henan, la de Leiyang de Hunan, la de Yudu de Jiangxi, la de
Yichang de Hubei y la de Laibin de Guangxi. Y el Templo de Qinyang de Henan
construido en época de Tang hace ya 1.300 años; el templo de Cangjiu de Hebei
construido en los años 1.278; el de Leiyang, el de Laibin, el de Yichang, y el
de Xinzhu de Taiwan. Además, en Qinyang, en Leiyang, Laibin y en otras, se han
ofrecido sacrificios; y particularmente en Qinyang, se ha construido la red
cultural de Pangu: http://www.pangushan.com
Actualmente,
en nuestro país, Pangu ha llegado a ser el símbolo del desarrollo armonioso
entre humanidad y naturaleza.
Respetar a
Pangu significa no solamente buscar al espíritu del pueblo natal, sino también
construir y proteger lo común de la humanidad.
EL
MITO ANTIGUO DE CHINA Y CHINA EN MARCHA
SEGUNDA
PARTE
Cada
día, cuando el sol está naciendo o poniéndose, podría verse sus rayos
multicolores brillar tan resplandeciente y arrebolado entre las nubes quienes se
ofrecen de posadilla. Así también en este mundo fantástico de sueños, podría
incitarse a imaginaciones ricas con temas como el nacer, la muerte, todo el paso
por la vida, recordar el pasado e imaginarse el futuro, etcétera y etcétera.
No
sé cómo se dice en su país sobre la mirada de los rayos del sol, ni siquiera
sé si tienen un mito bonito sobre esto. Pero mi patria China tiene este
cuento-leyenda: Nuwa remedia el cielo.
Nuwa
es María china. Aquí está el cuento:
“En
el tiempo en que Nuwa fundó a la humanidad, la tierra estaba riéndose de buena
gana por todas partes, y así el humano vivía feliz y contento. No sé qué
lapso habría pasado, de cuántos años; pero una noche, repentinamente
Nuwa se despertó debido a una fuerte conmoción acompañada de un ruido
estrepitoso. Se levantó rápidamente y una vez afuera, mirando el cielo,
dijo: “¡Ah, cielo!”, “¿A qué le debo temer?”.
Una
gran parte de cielo ya se había desplomado, dejando al descubierto un
enorme agujero muy negro; tanto, como si en la tierra se hubieran hendido
los valles por aquella conmoción. En las montañas, los fuegos llameaban
tremendamente agitados, y en el campo amplio se desbordaban las aguas. Unos
hombres trataban de envolverse en las coberturas mundanas para
protegerse de las llamas, pero otros forcejeaban con la inundación.
¿Por
qué y cómo sucedió todo esto? En realidad aconteció una pelea entre dos Espíritus;
uno se llama Gong Gong quien ejerce autoridad sobre las aguas y el otro se llama
Zhuyong quien controla al fuego. La lucha violenta se originó hace largo
tiempo; hacia atrás, desde el cielo hasta la tierra; y hacia adelante, desde la
tierra hasta el cielo. Zhuyong ganó al fin. Gong Gong no podía soportar el
dolor y la frustración de haber perdido el trono del cielo; de ira y furia
golpeaba su cabeza fuertemente contra el Monte Buzhoushan, el cual es un sostén
del cielo, y éste se rompió tras uno de sus ataques. Así sucedió
aquella escena trágica. Nuwa se encargaría de repararlo.
Nuwa,
muy humana, amó tanto a todos los hombres como una gran madre, y es cierto;
todos son sus hijos e hijas. Ella, bastante dolida, de inmediato buscó al Espíritu
y lo reprendió. Así controló la lluvia para que lloviera pronto y terminara
de una buena vez con el fuego. Para salvar a los hombres, quienes todavía
forcejeaban en la inundación, ella, a pesar de estar agotada, día y noche
sin descanso, fabricó un barco.
Poco
tiempo después, el fuego parece haber descansado, y los hombres ya están
salvados. Pero, siguió saliendo fuego de aquel agujero grande.
“¿Y
ahora qué hago?”, se preguntó. Nuwa decidió remendar el cielo a pesar de
poner en riesgo la vida suya. Ella marchó mucho por las montañas buscando las
piedras de colores. Pensaba que las adquiriría fácilmente, pero éstas no
estaban más como se imaginaba. Cuando llegó a las montañas, descubrió que
las piedras eran pocas y tan pequeñas. Entonces comenzó para ella una marcha
penosa de días y noches, a fin de encontrar las piedras de los cuatros colores;
la roja, la amarilla, la azul y la blanca, pero no la verde Pirra.
---<>---
Pirra
(barco en la civilización griega, o arca en la judaica). O tal vez se refería...
¿a las razas de la humanidad? O... ¿buscaba además el “quinto elemento”?
O... ¿serían los colores del Arco Iris como la gran promesa de que no llovería
jamás de forma que destruyera a la humanidad entera? Y cuando nombra a la verde
pirra, ¿no será “pira” (piedra donde se hacía una hoguera en la cual los
antiguos quemaban a sus muertos), porque ella buscaba la vida para los hombres,
no la muerte?
Cabe
destacar, en cuanto a los colores del Arco Iris, que
también podemos observar el fenómeno en fuentes de agua y cascadas; en
general, donde encontremos luz del sol y gotas de agua. Pero
la dispersión de la luz
del sol en las gotas de lluvia ocurre de la siguiente manera: la luz del sol al
ingresar a la gota se refracta, al llegar al otro extremo de la gota se refleja
y luego se refracta nuevamente al salir. El Arco Iris resultante de este fenómeno,
con todos sus colores, en realidad existe sólo para el observador, y dependerá
de su posición; el lugar en donde se percibe que se encuentra, es en las gotas
de lluvia donde ocurrió la dispersión. Además, la porción del Arco Iris que
podemos observar va a depender de la posición del sol y de cuán alto nos
encontremos sobre la superficie de la tierra; desde un avión, en contadas
ocasiones es posible ver un anillo circular completo del mismo. Y... ¿cuáles
son los colores del Arco Iris? después de conocer el fenómeno de la dispersión
de la luz, sólo podemos responder que para la ciencia, los colores del arco
iris son el espectro completo desde el rojo al violeta; por este motivo para
distintas culturas estos colores representativos cambian. Y los colores
tradicionalmente asociados al Arco Iris en la cultura occidental son en orden,
desde arriba hacia abajo, rojo, naranjo, amarillo, verde, azul, índigo y
violeta. En su versión simplificada, que podemos ver en las banderas
representativa de diversos movimientos y grupos sociales, se excluye el índigo,
ya que en realidad los seres humanos tenemos dificultad para distinguir los
colores de la parte azul del espectro, y porque además al parecer éste fue
incluido para que la cantidad de colores sumara “siete” debido a que en la
época de Newton, el número “seis” no era bien visto por la iglesia.
Ver:
http://www.misrespuestas.com/cuales-son-los-colores-del-arcoiris.html
La humanidad tiene un doble origen, divino y terrenal. Celeste es el origen de su alma, anterior y superior a la tierra cuyos elementos fueron fecundados por la esencia cósmica, sin la cual la materia sería sólo una masa inerte. Las diferentes razas que comparten el Planeta son hijas de diferentes tierras y zonas. Pacientemente y a través de millones de años, cada Continente ha parido su flora y su fauna, coronándola con una raza humana de color y características diferentes. El continente austral desaparecido bajo el último “gran diluvio” fue la cuna de la “raza roja” primitiva de la cual es un remanente los indios de América. El África es la madre de la “raza negra o azul” llamada etiópica por los griegos. Asia es la cuna de la “raza amarilla”. La última en nacer fue la “raza blanca”, emergiendo de los bosques europeos en medio de las tempestades del Atlántico y las brisas Mediterráneas. Las múltiples variedades humanas son resultado de las mezclas, combinaciones y degeneraciones de esas cuatro grandes razas que se han esparcido por todo el globo dejando las huellas de sus maravillosas civilizaciones…..los templos hindúes, las pirámides en Egipto, México, Perú, etc. Según las tradiciones brahmánicas, la civilización comenzó sobre la tierra hacen unos 50. 000 años con la raza roja cuando Europa entera y parte del Asia estaban sumergidas todavía. Esas mitologías nos cuentan también sobre una raza de gigantes anteriores. En cavernas tibetanas se han encontrado restos de unas gigantescas osamentas cuya conformación es más semejante al mono que al hombre, sugiriendo una humanidad primitiva e intermedia, aún cercana a la animalidad y todavía sin lenguaje articulado o algún tipo de organización social o religiosa. Cuando el hombre comienza a hablar nace la sociedad y la intuición sobre Dios y un origen divino. Dios palpitando en la fauna humana.
http://www.angeldelaguarda.com.ar/alternativo/iniciados.htm
---<>---
Por
eso siguió buscando por muchos tiempos dentro del agua de la fuente cristalina.
Y al fin las encontró. Entonces, ella excavó una cavidad grande en la tierra y
las colocó adentro de ésta. Empezó a refinarlas con el fuego sagrado; se
fundieron con unos líquidos muy densos. Luego de refinarlas durante cincos días
y cinco noches, Nuwa voló al cielo sosteniendo con sus dos manos una vasija en
la cual empacó los líquidos, y cuando se acercaba al agujero, adrede lo
salpicaba. Desde entonces, en todo el cielo brillan diez mil rayos dorados;
aquel agujero ya está remediado.
En
la actualidad, las personan puede ver con frecuencia las nubes bonitas y
coloreadas en el cielo.
Dicen que
aquí es el sitio donde Nuwa lo remedia”.
Así,
el cuento principal de “Nuwa remedia”, el cielo ya ha terminado. Pero hay muchos
otros aspectos diferentes de su vida; y este es así:
“Cuando
remedia el cielo, ella se remedia a sí misma con su propio cuerpo por la falta
de los líquidos”.
Y
otro:
“Después
de que Nuwa remedia el cielo, los hombres vivieron felizmente de nuevo. Muchísimos
años pasaron, las personas siguieron todo ese tiempo con su vida feliz. Pero
una inundación grandísima se desbordó súbitamente. No todos los humanos
pudieron salvarse; porque todos estaban creados por Nuwa con el barro amarrillo.
Quedaron solamente dos: Nuwa y su hermano mayor, Fuxi. Él es también un
antiguo de nacionalidad china, antes de Yanti y Huangti (estos
tres se llaman “Tres Emperadores”).
Claro, después de Pangu, el Emperador de Jade, quien fue la primera persona en
iniciar el cielo y la tierra de nuestra nacionalidad”.
---<>---
Hallazgos representan perfectamente las tres señales del origen del Estado reconocidas por los círculos académicos: lengua escrita, objetos de metal y ciudad. (Huang) y los Cinco Reyes (Di) de la China antigua se convierten en un período histórico verdadero y confirmado por la investigación arqueológica.
Ver:
http://www.china.org.cn/xikaogu/yaoshun/INDEX.HTM).
---<>---
“Nuwa
y Fuxi, aquellos dos
hermanos, se refugiaron en la Montaña Tianshan; una montaña muy famosa en la
región de Xinjiang de mi país. Después de innovar un rito para pedir perdón
al Cielo (Pangu), se casaron y tuvieron muchísimos hijos e hijas.”
Ellos
comenzaron a pasar verdaderamente a una vida más humana; atesoraban un cambio
desde el Espíritu hasta la persona, y entre sí, ellos estaban asidos de la
cabeza humana pero con cuerpo snake (cuerpo de serpiente; unión de sus dos
cuerpos en uno). Y
este hecho es una demostración muy buena del pensamiento humano chino de que el
Espíritu y el humano están siempre coordinados en uno. La mundanización del
Espíritu y la espiritualización de la persona, cual dos corrientes de mentes
desde la antigüedad hasta ahora, marchan en la historia cultural desde hace más
de cinco mil años; así como el río Huanghe antiguo, en donde en su cuenca
nació nuestra nacionalidad y cultura antigua de China.
Desde
este punto, no es tan difícil de comprender sobre nuestra historia en la cual
aparecieron más de un movimiento para crear, o destruir el Espíritu. En la
popularidad de mi patria se ofrenda a muchos Espíritus, y la parte mayoritaria
de entre ellos son unos hombres reales y también destacados en algún aspecto;
como en la guerra, en la cultura, en algún trabajo, etc.; claro, que
inclusivamente en los cuentos, letras, poesías e historia, les admiran.
Quizá
esta es una diferencia enorme con la de otros países en los dominios
espirituales. El hombre chino de piel amarrilla desde arriba hasta el fin, no
puede forcejear con el estigma amarrillo; su cuerpo fue creado por barro
amarrillo, su región del nacimiento es la Meseta Huangtu (significa “tierra
amarrilla”), el gran río que corre entre aquella meseta es Huanghe (río
amarrillo), y en su valle se creó la gran cultura antigua, la más brillante de
China, así como un canto: “En el este antiguo hay un Dragón, se llama
China.”
Aquella Meseta Huangtu es una tierra colmada de penalidades. El gran Huanghe no puede menos que doblar su estampa, y en aquella tierra escribir un gran “No”. Y en este “No”, como una negación a la felicidad, se ha llenado de cuantas emociones haya de avanzar, y deseos de subir vertiginosamente. Por consiguiente, el mito siempre lleva un color denso de tragedia. Éste, también ha sido una diferencia con los de otras nacionalidades:
---<>---
La serpiente es un reptil que todos los años en primavera cambia completamente la piel, por lo que se le atribuye poder, virilidad, sabiduría, rejuvenecimiento, fertilidad, salud, etcétera. Otros exponen que su simbolismo nace en la Mitología griega, pues Tronfonio y Esculapio enviaban sus poderes sanadores a través de las serpientes para curar las enfermedades. A los seguidores de este dios de la Medicina, los griegos los llamaban Asklepios y los romanos Aesculapios, comunidades semirreligiosas que practicaban la Medicina.
http://scielo.sld.cu/scielo.php?pid=S0864-21412004000200009&script=sci_arttext
---<>---
En
China hay muchos vestigios de Nuwa; así como en los templos grandes o pequeños,
unas tumbas y otras reliquias históricas que quizá se extiendan por todo el país,
especialmente en los valles del río Huanghe, también en las provincias de
Gansu, Xianxi, Shanxi, Henan, Habei, y Shandong, particularmente en los últimos
años, acompañado de un desarrollo económico-turístico. En todas partes se
están restaurando las construcciones viejas y además utilizando todas las
formas; como la ceremonia de tributar homenaje al antiguo, o la fiesta cultural
con un rasgo particular. Y en ese aspecto, la región donde ha vivido Nuwa también
ha tenido algunas manifestaciones; en el Liping de la Provincia Xianxi, en el
Shexian de la Provincia Hebei, en el Tianshui de la Provincia Gansu, en el Hongdong de la Provincia Shanxi y en
el Jining de la Provincia Shandong, etc., en muchas partes están organizando o
preparando sus formas propias de
recordar a la gran Nuwa.
Y parece que
estos recuerdos no se valen solamente de lo económico, sino también para
buscar un pueblo natal propio del espíritu; ¿no es así?
EL
MITO CHINO Y CHINA EN MARCHA
TERCERA
PARTE
Es
pequeño mi campo entre las montañas; ellas lo cubren con sus pliegues así
como una joya gris de jade. Allí nací, pasé mi infancia y terminé mis
estudios de la escuela primaria. Recuerdo que para ir desde mi casa hasta la
escuela, cada día debía recorrer por una callejuela. Pero no iba solo,
caminaba por ella con mi compañero. En las primaveras y veranos, hacia la hora
del medio día, veíamos constantemente a una serpiente. Ésta asomaba su cabeza
de tanto en tanto y se acurrucaba atrincherada en una grieta. Cuando la vi por
primera vez tuve tal pánico que por las noches soñé sueños aterradores.
Entonces, para llegar a la escuela, preferí salirme del camino, dándole una
vuelta a la callejuela para no verla otra vez. Pero mi valiente compañero seguía
marchando solo por ahí. Una vez me dijo:
-No
le tengo ningún miedo. Parece apacible y dócil.
-¡No!,
¡no es verdad! -le
contesté.
-¿Por
qué no? Vamos juntos ahora -me
propuso-,
pasemos otra vez por la callejuela que tanto terror te da y... arriesgo contigo.
Nos
acercábamos cada vez más a la grita y cuanto más cerca estaba de aquello, mi
corazón palpitaba más fuerte y rápidamente. Pero mi compañero metió su mano
y la serpiente salió de pronto y rodeó todo su cuerpo. Él se quedó allí tan
tranquilo, tocándola con su mano, y me dijo:
-¡Mira
tú! ¡Mira!
De
ahí en adelante no tuve tanto miedo como antes. Sin embargo, ese pánico, hoy
lo comparo como el que se debe sentir en el momento del nacimiento. Hasta las
personas mayores a mi persona lo siguen teniendo en el transitar de la vida.
Pienso que yo lo llevaré hasta el final de la mía. Este pánico, relacionado
con la serpiente, ha sido y es un particular fenómeno cultural en China. Los
chinos tenemos 12 “Shengxiao”,
es decir, 12 animales en el horóscopo chino (representan las doce Ramas
Terrestres, y son usados para simbolizar el año del nacimiento de alguien). Sin
embargo, el fenómeno del
Shengxiao no ocurre solamente en China; también ocurre en Japón, Camboya,
India, Francia, y en todo el mundo. Claro; de diferentes maneras, pero en todas
se destaca la relación entre el hombre y la naturaleza. Se conoce también como
Shuxiang o Xiangshu. “Sheng”significa nacimiento y “xiao”, similitud.
Los
doce animales son: rata, buey, tigre, conejo, dragón, serpiente, caballo,
cabra, mono, gallo, perro y cerdo. Cada año
corresponde a uno de ellos y también lo tiene cada chino. Este año 2006
es el año del perro.
En
este caso, voy a elegir al dragón porque es una imagen exclusiva de
Nacionalidad China, y es precisamente a la serpiente a la que se la denomina
“dragón pequeño”.
Una
tradición muy antigua que tenemos es “La Fiesta de Primavera de China” Para
festejarla, en cada casa tienen que hacerse muchas comidas con los animales y
las harinas, y claro; también se incluye a la serpiente. Aún recuerdo la hecha
por mi madre, quien enroscaba a éstas, regordetas y ambles, en tan blanco polvo
que perdían lo terrible de cuando estuvieron vivas. La serpiente de harina
tiene además otro nombre: Shengchong (con este nombre simbolizada la
abundancia). Tenemos también muchos tabúes en nuestros campos amplios;
prohibiciones supersticiosas. Algunos animales como la comadreja y la zorra,
tienen una inteligencia distintiva, así como la serpiente. Entre estas
supersticiones, está prohibida la caza; si no, sin lugar a dudas se sufrirá
algún castigo.
La
historia de mi compañero infantil, y de cuando nosotros estuvimos maduros, ha sido
un sueño escrito por Liu_zhongyuan, quien es un escritor muy famoso de ensayo
de la Dinastía Dang, y que hoy dista a 1.200 años atrás, más o menos: <El
cuento de una persona que coge en la caza a la serpiente>. Al final, dice el
cuento, mi compañero cogió la serpiente y la vendió para ganar dinero. Atrás
estaba asido por un jugador de la serpiente de acrobacia. Al final terminó
loco; se echaba por tierra y se arrastraba como la serpiente. Cada día, al
contar este hecho, nadie contendía; no se podían explicar este misterioso fenómeno.
Entonces los viejos les aconsejaban a sus niños:
“¡Vayan
lejos de la serpiente!”, y cuando éstos estaban lejos, se preguntaban: “¿Habrán
recordado?”
Quizá
tiene una sola explicación y se debe al mito chino antiguo de Fuxi; una
predicción proveniente del tiempo antiquísimo.
Así
es el cuento de Fuxi:
“En
el tiempo antiguo había un país; Huaxushi. Estaba en el noreste, muy lejos. El
país no tenía un jefe, el pueblo no tenía una pasión, todo se dejaba llevar
según su curso natural; por eso sus vidas fueron más largas. Ellos se hundían
en las aguas sin morirse y saltaban en los fuegos sin quemarse. Y habitaron en
el cielo tal como marcharon por la tierra llena. El techo de las nubes no podía
cubrir sus ojos; los truenos y rayos no influían en sus oídos. Entre ellos había
una chica llamada Huaxushi; ella era esbelta y graciosa. Estaba corriendo por el
cielo, hasta que llegó al “leizhe”, que es un sitio en el este, y se puso a
jugar en esa zona que es pantanosa; tan linda, que estaba fascinada. De tanto en
tanto y de repente, se encontraba con unas huellas de pisadas grandísimas, más
grandes que en otros lados de la zona pantanosa, y éstas la hacían sentirse
extrañamente. Se le ocurrió poner su pie, alternando uno con otro, al tiempo
de pasar de aquí para allá. De pronto, sintió que estaba emocionándose, y su
cara se puso más roja, sus orejas más calientes, hasta que tuvo un sentimiento
muy feliz e inefable. Cuando regresó a la casa, un niño le nació; ese es
“Fuxi”.
Fuxi,
con cabeza de hombre y cuerpo de dragón, acababa de nacer. Enseguida pudo
correr, creció como viento en popa y se convirtió en el gigante más alto e
incomparable.
Un
día, Fuxi le preguntó a su madre:
-¿Quién
es mi padre?
-No
sé -le
contestó ella. Y moviendo su cabeza, le contó lo ocurrido en “Leizhe”.
-¿Acaso
mi padre es el Espíritu de Trueno? -volvió
a preguntar, y al oírse pensó un momento. Al cabo de un rato, él mismo se
respondió-:
Quizás, sí.
Frente
a tal afirmación, su madre contestó con una expresión dudosa. Entonces Fuxi
salió llevando unas comidas, decidido a encontrar a su padre. El camino buscado
era tan lejano. Por más que corría apresurado, pasaban largos tiempos. Mas, no
había buscado una escalera para subir al cielo.
Un
día, llegó a un sitio muy rico y hermoso; la llamada tierra de Duguang. Se
dice que es la ciudad de Chengdu de hoy; la capital de la Provincia Sichuan, y
tiene un nombre muy común: “La Nación del Paraíso”. Y allí se encontró
con el canto de los pájaros, el aroma de las flores, y el verde, siempre en las
cuatro estaciones. He aquí el árbol lingshou; sus ramas tienen muchos nudos,
tantos, como el bambú, y el aroma de sus flores estaba defendiendo al palacio
del cielo.
Fuxi
marchaba por ese mar de flores; pero no había olvidado su misión.
Una
día, él encontró un árbol jianmu, y quedó tan asombrado que exclamó: “¡Qué
alto es este árbol!”. Sí, se erguía desde la tierra hasta el cielo y el sol
lo iluminaba; pero más asombrado quedó al constatar que no dejaba ninguna
sombra en la tierra. Tampoco emitía ningún eco, pese a que gritó fuertemente
con el tono más alto de su voz, tanto hacia arriba como hacia abajo del árbol.
Así fue que Fuxi se emocionó al pensar: “Si eso es el centro del cielo y de
la tierra, quizá por este árbol podría subir al cielo y encontrar a mi
padre”. Entonces, comenzó a bullirse la sangre en sus venas y llenándose por
todo su cuerpo de las muchas fuerzas, empezó a trepar por el árbol. Pensó que
si al principio subía lentamente, más arriba tendría más fuerza, pero si las
tuvo, no fue por ello, sino que su cuerpo se hizo más ligero, y su acción más
lista.
Al
tiempo que llegó a la puerta del palacio del cielo, salió de la puerta un
monstruo que, con cabeza de hombre, cuerpo de dragón, una cara muy negra y dos
alas crecidas, llamaba a Fuxi de esta manera:
-¡Ah,
hijo mío!, cada vez te pienso más.
-¡No!
-gritó
Fuxi al escucharlo-,
¡no eres mi padre! Mi padre es el Espíritu de Trueno.
-¡Jaja!
¡Soy Espíritu de Trueno! -le
contestó, a la vez que otros espíritus salieron de la puerta para demostrárselo.
-¡Ah!
¡Te encuentro por fin! ¡Papá!, ¡espéreme un momento!, voy a ponerme a
cuestas a mi madre para traerla; regreso pronto.”
Fuxi
estaba loco de alegría. Abrazó aquel árbol con un “Zaz”, bajó a la
tierra comenzando su marcha rápidamente hacia su casa. Al llegar, cargó a
cuestas a su madre:
-¡Mamá!,
¡abráceme fuerte, no tenga miedo!
Ellos
regresaron al árbol enseguida. En poco llegaron al cielo delante de su padre.
Desde
entonces, el árbol “jianmu” ha sido escalera del cielo.
Como
un hombre que muestra gran capacidad de maniobra; el primero en encontrar la
escalera, virtud de piedad y obediencia para con sus padres, por todo esto, Fuxi
fue el Primer Emperador.”
Hay
también muchas otras historias en cuanto Fuxi y sus actuaciones en la tierra.
Esta es así:
“Fuxi
y Nuwa son hermanos. Fuxi es el hermano mayor, Nuwa es la hermana menor. Nuwa
había hecho muchísimos hombres y mujeres con el barro amarrillo. Cuando la
inundación grandísima que llegó al cielo y cubrió la tierra y todos los
hombres y mujeres murieron, quedaron solamente Fuxi y Nuwa que se escondieron en
la montaña Tianshan. Fue en ese
preciso momento en que ellos suplicaron al Espíritu que les permitiera casarse
para que continuara la vida humana sobre la Tierra, a pesar de ser hermanos. Así
ellos se convirtieron en el Adán y Eva de la Nación China.
En
la historia cultural nuestra nación, los principales méritos que Fuxi fundó,
son:
1.
Enseñó a todos hombres cómo tejer un red para capturar a los peces y les dio
el conocimiento de cómo tratar a los animales para domesticarlos, de forma que
pudieran vivir en la casa.
2.
Reformó usos y costumbres humanas, y propuso el casamiento entre distintas
tribus.
3.
Fundó la escritura como recuerdo de los asuntos.
4.
Creó la melodía y los instrumentos musicales.
5.
Defendió su tierra para administrarla eficazmente.
6.
Creó el calendario antiguo.
Y
además, su mérito más importante fue la creación de los Ocho Diagramas (ocho
combinaciones de tres líneas enteras o quebradas, que fueron usadas
antiguamente para la adivinación).”
Sobre
esto último en particular, hay un cuento maravilloso que dice así:
“La
tierra natal de Fuxi está en Tianshui, en la Provincia de Ganshu. Allá hay una
montaña; la Guataishan. Un día Fuxi subió a la cumbre pensando en las
cuestiones como... de dónde provienen los truenos y rayos..., y por qué hay
tantos vientos y lluvias... Entonces oyó la voz de un rugir, al tiempo que un
caballo dragón saltaba frente a él desde un hueco de la montaña. Éste,
cabeza de dragón y cuerpo de caballo, al dar el salto hacia adelante puso sus
patas en la piedra grande que está en medio del río Weishui”.
¡Qué
maravilloso es este panorama!; la forma de la piedra es un dibujo de un pez
negro y un pez blanco más las líneas del cuerpo del caballo dragón. Es como
el Taiji.
---<>---
El
Taiji es una
inspiración de Fuxi, de meditación y espiritualidad que nos llegó con las
distintas formas de movimientos básicos. Por
eso los Ocho Diagramas que además representan la agilidad, velocidad, cambios
bruscos y repentinos, entrar, salir, giros y contragiros, caídas, ondulaciones,
saltos, etc., características esenciales que ayudan a transitar por
la vida eficazmente; con más claridad, suavidad, y armonía. Actualmente, no
sólo es una técnica en las artes marciales, sino un tipo de ejercicio
beneficioso para la salud, porque ayuda
a fortalecer las piernas, mejorar la flexibilidad, y la armonía. Además, con
esta práctica se ayuda a regular las funciones de los órganos internos.
---<>---
Las
huellas de Fuxi se extendieron por la zona de Huanghe, en el sur y norte de
Yangtse. La cultura de Fuxi es la más
valiosa del patrimonio cultural de nuestra nación. Actualmente nuestros pueblos
continúan recordándolo, tanto en su tierra natal de Tianshui como en su tierra
de muerte Huaiyang en la Provincia de Henan, en Xinle en la Provincia de Hebei,
y en todas las zonas donde Fuxi vivió.
El
echar de menos a Fuxi no es un recuerdo ni un mero pensamiento en lo pasado; es
una reflexión más que profunda al momento de afrontar la realidad, y una
preocupación humanista desde el punto de vista de una elevación del estado
vivo común de la humanidad.
Sus
ojos profundos y aguzados siguen poniendo su mirada fijamente en nosotros: “¡¿Qué
están haciendo?!, “¡¿Y a dónde van mis hijos y mis hijas?! ”
Cómo
le contestamos...
¿Recuerdan
el “Zaz”...? ¿Acaso el zarpazo no es una represalia tomada por el animal?
Ah... el proteger al animal es también proteger a la propia humanidad. En mi país,
ya está elaborada una Ley que protege la vida del animal silvestre.
EL
MITO CHINO Y CHINA EN MARCHA
CUARTA
PARTE
Pasé
mi infancia y mi juventud en mi campo natal; por eso entiendo el intenso
sentimiento que sintieron mis padres y mis abuelos hacia la tierra. Ni se
imaginan lo difícil que es poder adquirir una parcela de tierra entre las montañas.
Tenían que luchar contra las piedras; pegándose, sudando, utilizando todas sus
fuerzas; y todo esto los ató, es como si estuvieran unidos a ella por un cordón
umbilical eterno que no puede cortarse ni desprenderse de ninguna manera ni en
ningún momento; ni siendo ricos, ni siendo pobres.
En
mi campo, en el monte del este, se construyó un templo al Espíritu de Tierra;
muy pequeño, rodeado de muros con la altura de un hombre, tiene dos paredes muy
largas. El templo se parece a una madre que está estirando sus brazos como
recibiendo a todos los hijos que regresan de sitios lejanos.
Y
así es. Todos creen que Nuwa los creó de tierra y a ella volvemos sin lugar a
dudas. Por eso, cuando un hombre muere, lo primero de todo es encomendarlo al
Espíritu de tierra.
¡Así
son mis abuelos! ¡Y así son nuestros campesinos chinos!
Acatan un
compromiso de amor hacia su tierra.
Yo
lo tengo en mi corazón; no importa si estoy lejos; no se me quita ni por la
distancia física ni por el largo tiempo de lejanía. Es más, mi deseo de
regresar se me hace grande cuando estoy cansado por el andar entre las voces
bulliciosas de la ciudad, y hasta me siento mareado a causa de las lámparas de
neón; esos letreros luminosos que me enloquecen.
Entonces
pienso ¿por qué no me zambullo en esta añoranza, y con mi pensamiento regreso
a aquél, mi campo pequeño entre las montañas? Y así me siento en una ladera,
porque así me agrada más, para ver el paisaje justo en el momento del
atardecer. Ah, ¡qué linda esta pintura!; los rayos purpúreos
del sol poniente se destacan por su brillantez en las cumbres de las montañas,
como una llama resplandeciente coloreada con tantos matices. No se escapan de mí
aquellos macizos verde-oscuros, ribeteados de color oro por uno de sus lados a
causa del sol poniente. Es ahí, cuando embebido por el paisaje, se extiende
frente a mis ojos el cuadro más efusivo:
Un
buey impulsa su cuerpo y recorre la tierra cargando un arado. Su propietario está
detrás de él, llevándolo. Sus siluetas están cortando por un lado del cielo
en las nieblas del atardecer... Y escucho el
”Múuu...”
Tan
desolada y lejana siento la voz de aquel buey. De pronto, veo que entre los
arroyos de las montañas se esparcen los humos del fuego de la cocina.
En
este momento me doy cuenta que he escuchado la voz que llega desde el tiempo
antiguo:
“Múuu...”
“Quizás
esta fue la voz que Yanti lanzó en el tiempo de su nacimiento. La escucharon
todos los hombres que circundaban la vieja casa entre la hierba.
-¡Oh!,
¡¿qué es eso?! -gritaban
todos a la vez.
-¡El
niño nacido es un monstruo! -exclamó
uno-.
¡Tiene cabeza de buey y cuerpo de hombre!
-¿Es
un cosa buena o mala? -se
preguntaban unos a otros, mirándose consternados sin saber qué hacer.
La
humanidad, iniciada por Nuwa, se incrementó día tras día cada vez más en el
tiempo, así como también los frutos silvestres, las capas que cuentan los años
de los árboles y las raíces de las hierbas, etc. Pero
en ese entonces
los hombres estaban sedientos y sufriendo hambre, porque de todas las cosas que
podían ser comidas ya no estaba quedando nada. Se encontraban en un período de
sequedad. Mas, creían en que un niño nuevo nacería, y les llevaría una linda
esperanza.
Y...
así fue.
Algunos
ya habían perdido las esperanzas de que se cumpliera su deseo; pero el milagro
había surgido exactamente en ese momento. Acababa de nacer aquel monstruo. Había
abierto sus ojos claros, vidriosos y brillantes como dos fuegos. Crecía
rápidamente; tanto que llegó a ser un joven alto y corpulento. Y se puso en
medio de ellos.
-¡Fuera
sed! -ordenó
tras ver los labios secos de los hombres con sus ojos afinados-.
El agua beberán a gusto, porque hay 9 pozos fuera de la casa -les
decía-;
uno está en el centro y los otros están repartidos equitativamente a dos
lados. Estos pozos están unidos.
Cuando
encontraron los pozos, se tendieron a los costados, bebieron y luego rieron a
sus anchas. Después cantaron y bailaron girando al lado del joven llamado
Yanti, el que tiene fuerza de Espíritu, tanto que, levantando sus brazos y su
cabeza de buey, le daba órdenes al mismísimo sol.
-¡Ah!,
¡hace mucho calor! -dijeron
los hombres quejándose.
-¡Sol!
¡Mírame! -exclamó
Yanti. Y lo indujo diciéndole así-:
¿Quién soy? ¿Por qué no te ocultas ahora?
Y
el sol se ocultó entre las nubes de prisa cual niño obediente.
Y
cuando el clima cambió e hizo mucho frío otra vez, Yanti intervino:
-¡Sol!
¡Sale!
A
causa de su gran voz, el sol se puso brillante de nuevo, pero no calentó tanto
como antes, sino que se presentó claro, como espejo, y muy cálido.
Pero
aún los hombres estaban hambrientos; no habían sido saciados y conversaron
entre ellos:
-¿Qué
debemos hacer?
-No
lo sé.
-¿Tendremos
alguna manera de encontrar comida?
-Bueno,
tal vez si...
Yanti
los escuchó, pensó un momento, y al fin gritó al cielo:
-¡Oigan
todos los espíritus del cielo! ¡No hay nada de comida en el mundo! ¡Todos los
hombres están sufriendo de hambre! ¡Bajen las comidas de inmediato!
Entonces
muchísimos cereales bajaron y flotaron en el aire como copos de nieve. Qué
placer; todos estaban contentísimos gracias a la alimentación venida del
cielo. Y cada uno empacó alimentos en sus propios sacos de tela.”
Pero...
eso no es todo lo que sucedió. No he contado aún el resto acerca de Yanti.
¿Adónde
quiero ir con todo esto?
Bien;
medio año después, los hombres volvieron a estar hambrientos; ahí fe cuando
vieron de nuevo a Yanti.
Otra
vez no tenían nada de cereales. Y... ¿qué hizo Yanti? Se los llevaba a su
mismo patio. Ah... muchas cosas raras llenaban esos patios. Frente a las
preguntas, Yanti les aclaró:
-Estos
son instrumentos agrícolas hechos por mí. Ustedes los fabricarán según estas
formas mías y mi guía. Ya no se preocuparán más por no tener cereales.
Bueno, observen, es así...
Al
cabo de un mes, todos los hombres empezaron a surcar la tierra del campo, con
los instrumentos hechos por ellos y con la guía de Yanti.
En
este preciso instante, un gran pájaro rojo volaba llevando plantas de cereales,
y en su pico sostenía 9 clases de espigas. Circunvaló varias veces sobre la
cabeza de Yanti, dejó caer todo en sus manos y se marchó. Yanti les repartió
las semillas a los hombres, y les enseñó cómo cultivar la tierra. A partir de
ese momento existe la agricultura en el mundo.”
Por
eso Yanti tiene además otro nombre: Xinnushi. Su significado es que Yanti también
es un Espíritu de Agricultura.
Hay
muchos otros cuentos sobre él debido al gran numero de documentos históricos
encontrados, que tratan sobre las contribuciones que Yanti ha hecho a la
historia cultural de la Nación China en 8 aspectos: en la agricultura, digno
fundador de la medicina tradicional China, feria del negocio, el hilado y
tejido, el instrumento musical, el arco y la flecha, el barro cocido, y la
construcción de casas.
Cabe
destacar en cuanto a su contribución en la medicina, que Yanti, como Emperador
antiguo del sur de China, anduvo por miles y miles de montañas y ríos; saboreó
personalmente cientos de hierbas, buscando cuáles eran las medicinales para
sanar a los enfermos del pueblo. Un día probó una hierba maligna que se
caracteriza en destrozar los intestinos. Él sufrió esta enfermedad. Y Yanti
murió. La hierba lleva el nombre de Danchang, por su causa.
Desde
la época en que Yanti vivió hasta hoy, 5.000 años más, él ha dejado sus
huellas por las calles de Huanghe, y por el sur y norte de Changjiang.
Ahora,
en el Baoji en la Provincia de Xianxi; en el Gaoping de Shanxi, en el Chaling de
Hunan y de Hubei, están organizando de distintas formas los ejercicios
recordados. Pero todos tenemos el propósito común de darle el mayor esplendor
a la cultura de Yanti. Somos los hijos del Emperador; Yan y Huang.
Finalmente,
entendemos que la esencia de la cultura de Yanti es:
“tomar
la agricultura como raíz”,”tener al hombre como tallo”.
Como
hijos suyos no tendríamos ninguno motivo para practicar estos grandes ideales
de la humanidad porque el campo nuevo ya es la tarea principal del desarrollo
económico nacional. Pero... ¿Cómo se protege el paisaje natural del campo en
el paso a la urbanización? ¿Y cómo podríamos conservar la armonía entre el
pueblo nuevo o ciudad, y la naturaleza del campo? Nuestros chinos mayores también
son hijos de campesinos.
“El
campo es nuestra tierra natal del Espíritu”, “donde mi alma puede
convertirse en una mariposa libre”.
Autor:
Camilo
Sun