Inspiración


Como luz que en blanca alegría
Que me llama y me viene a buscar
Y en clara ilusión se dispersa
Transparencia que frena su andar.

Y amores y hermosas las almas
Que tan puras y armoniosas están
En castillos de sólidas bases
Que los sueños esconden allí.

Y en sus torres que llegan al cielo
Aparecen la vida y la fe
Y aquel niño que estaba desnudo
La pureza dormida en la piel.

Como escuchar un sonido de cerca
Palpitante latir de tu amor
Cuando rompe en suspiros las horas
Ya cansadas de tanto candor.

Y en la tibia mañana serena
Que en sus rayos trae bendición
Y destellos de luz que emocionan
De tus ojos aquel resplandor.

Este claro y lento destino
El altísimo de algún modo tocó
Cicatrices de viejas heridas
Y sentidos al alma nos dio.

Y al cielo frenético salto
Para siempre te invito a volar
Y yo tengo tu tierno suspiro
Late y late tu cuerpo al besar.

Embriagada se siente la suerte
De aquel canto que al mundo sonó
Y gritarlo sentí de repente
Lo que el viento amor me dejó.

Y en mi boca la miel de aquel día
Tus sabores y labios sentí
Y tan única y quieta armonía
Encantado por un beso de abril.

Así canto sin sentir derrota
Todo el pasado por algo pasó
Y aquel pago y la recompensa
De haber encontrado ese tu corazón.

Y cálidas cinturas, caricias, canciones
Pasan por mi mente y pierden color
Cuando en tu encanto me besas ausente
Sin palabras me dices yo soy tu amor.

Renacer y abrirte mi mundo presente
Dejando al olvido que lleve el dolor
Y tocando tus labios el beso inocente
De un puñado de flores te brindo mi amor.

Y al cortar la primera flor
Su fragancia trae anhelo
La pasión de un trovador
Cantar y bailar loco
Con tu imagen en la FLOR.

Y se precipita rotundo
El fantástico momento
Que estoy fuera de este mundo
Ya vencido soñoliento
Se oye tu voz.

Será fatal lo que deseo
Que al andar por ahí
Perdido como un romeo
Que fue cierto lo que sentí
Y hoy me pasa de nuevo.



Distraerte


Me dirán que no puedo con palabras burlonas
Es un juego, les diré, cantando osadías
Que nacen mis versos de noche o de día
Aunque tu lo desprecies con altanerías.

Ese orgullo liviano que retumba muy dentro
Atrapando y llevando las miradas distantes
Un ritmo de música en la nota hechizante
Invitando a volar y flotar pensamientos.

Cuerpos desnudos, dulces de mujeres perversas
En el mundo de sueños el deseo se dispersa
Por pintarnos la piel de divina inocencia

Seré libre jilguero que a vuelo me lanzo
Buscando suspiros de amores y encantos
Por sanar mis heridas y quitar tus espantos.


Javier Arrula Alcover