Nombre: Raquel

Apellido: Latú

Dirección: Montevideo 360, departamento 2. Tandil. Pcia de Buenos Aires.

Nacionalidad: Argentina

Edad: 24




Quizás no lo recuerdes, pero jamás vas a olvidarlo.

¿Recuerdas la forma en la que entre a tu mundo?
segura de la capacidad de atraer tu atención al punto que yo eligiera
respondiendo una pregunta con otra pregunta
sin ignorar hasta que punto nos sorprenden las palabras cuando están en labios ajenos.

Ni tan ingenua ni tan arpía,
mitad ángel, mitad demonio.


Sólo pretendía romper estructuras, sin ignorar que construiría nuevas.
Convertir un instante en una charla en aquél café, de cuadros que cuelgan,
aclamando la mirada complaciente de algún alma vagabunda.
Sólo necesitaba no pasar desapercibida, convertir una palabra en una querella filosófica.

Un polvo de osadía, un viento de pocos escrúpulos, un tinte de rebeldía.
Un reto a los designios del destino.


Y allí estabas, sin programarlo, al asecho.
Creo que logre mis propósitos pero no imagine ser quien fui estando contigo,
ni que nos enredaríamos buscando discernir marañas de verdades y mentiras,
ni que tus palabras se clavarían en mi como daga ardiente.

Ni tan volátil, ni tan ermitaño,
ni tan frío, ni tan estupido.

¿Has olvidado la aquél día en que mis palabras y las tuyas fueron una?
Se besaron, se acariciaron, se hicieron el amor.
Se golpearon, se encontraron, se sintieron.
Y no existió gesto ni mirada, alguna, que pudiese disimular lo muchos que nos gusto.

Quizás no lo recuerdes, pero jamás vas a olvidarlo.
-----------------------------------------------------------------------------------------

Estado de ánimo:

Tengo los caminos del alma vedados
siento el quebranto de mis sueños dormidos
mis lágrimas azules no quieren esperar
el beso inventado que las beba gota a gota.

Los espejos ya no me cuentan aquellas historias
donde la sombra de tu ausencia me abrazaba
solo me queda la nostalgia anidada en mis huesos
y estas ganas dolorosas de huir de aquí.

Cuantos silencios escuchados
cuantas escasez de oídos para mis gritos
cuantas penas atropelladas en mitad del camino
cuanta presencia enajenada en el juego del destino.

El dolor se ha quedado a dormir en mis ojos
mi cuerpo siente el peso del desaliento
se me muere la ilusión precozmente
y a su entierro concurre tu pálido rostro.

Como fue que mi dedos se volvieron toscos
que mi mirada dejo de robarle palabras al aire
como fue que mis letras perdieron su encanto
que fue de ese amor que tantos versos me arranco.

El tiempo de las flores coloridas ha terminado
el perfume esparcido por doquier se ha esfumado
y así como el día muere al llegar la noche
así, se disuelven mis forman al llegar el vació.
-----------------------------------------------------------------------------------------

La espera:

El aliento de tu ausencia,
empaña el cristal de mis olvidos,
la sordera de tus gritos,
alivia el insomnio de mi espera.