Mi niño

 

Te sentí en el vientre de tu madre joven,

desperté del sueño, al verte nacer,

comprendí lo grande que me dio la vida,

cosita pequeña, fruto del amor.

 

 Pequeña ternura, llegaste a este mundo,

con tu fuerza en llanto, te hiciste sentir,

me pasé los días, mirando tu rostro

recién me di cuenta, lo grande que es Dios.

 

Detuve un instante, contemplé tu cuerpo,

miré tus ojitos, buscando los míos,

sentí que por ellos, hablaron tus labios,

comprendí lo grande que es la creación.

 

¡Cuántas horas a solas, con tu llanto y risas

medité con ansias, queriendo saber,

cómo de una semilla, que sembré  en un vientre

nació ese niño, dará vida después!

 

Va girando el  mundo,

siguiendo su ruta universal,

y esas tiernas vidas, en vientres distintos,

nacen de las madres, en ley de igualdad,

y encuentran que al hombre, marca su destino,

usurpan riquezas y miserias dan,

unas manos llenas, derraman abundancia,

otras, ni siquiera, pueden comer pan.

 

Silvestre Camer

Godoy Cruz - Mendoza