
Amanece
el día
y
despierto yo
no
quiero la tristeza
no
quiero la amargura
sólo
quiero abrir las ventanas
y
decir: ¡Buenos días Señor Sol!.
¡ya
desperté!,
hoy
la alegría estará en mi,
porque
sólo ser el sol
y
poner los pies en la tierra
ya
es alegría.
Amanece
el día y despierto yo.
Las
flores me ofrecen su belleza
y
sus perfumes,
los
pájaros sus trinos tan bellos
por
eso
¿cómo
no abrir las ventanas
y
dejar que entre el sol?,
¿cómo
no abrir las ventanas
y
dar gracias a Dios?,
darle
gracias a la vida,
darle
gracias a los amigos
que
hoy están conmigo
Amanece
el día y despierto yo.
Y
conmigo, despiertan
las
ganas de vivir,
las
ganas de cantar,
correr,
caminar
siempre
estuvo en mí,
la
alegría, el optimismo,
pero
ante todo estuvieron
la
esperanza y la fe,
¡por
eso digo!,
y
conmigo despierta ¡la felicidad!.
18/10/98