Juan Pablo Segundo

 

 

Justiciero y bondadoso

unes a la humanidad.

Amor repartes por el mundo

naciste para impartir la paz.

 

 

Pises donde pises, eres querido,

amas y eres toda bondad,

Bebes del Cáliz de la sabiduría

la cual viertes en verdad.

Otrora el Señor lo hacía.

 

 

Sigue corriendo los caminos.

Eres el Papa de la Paz.

Ganaste el cariño de los argentinos

uniéndonos en hermandad.

Nunca te olvidaremos

Donde quiera que tú vas

Oraremos por ti, padre... y por la paz.

 

 

 

 Lilia Tirapegui de Merenda