
Justiciero
y bondadoso
unes
a la humanidad.
Amor
repartes por el mundo
naciste
para impartir la paz.
Pises
donde pises, eres querido,
amas
y eres toda bondad,
Bebes
del Cáliz de la sabiduría
la cual viertes en verdad.
Otrora
el Señor lo hacía.
Sigue corriendo los caminos.
Eres
el Papa de la Paz.
Ganaste
el cariño de los argentinos
uniéndonos en hermandad.
Nunca
te olvidaremos
Donde
quiera que tú vas
Oraremos
por ti, padre... y por la paz.
Lilia
Tirapegui de Merenda