PAZ INTERIOR

 

 

 Calma...

En mi habitación, el silencio orada,

me inunda de paz el alma.

Pequeñas ondas acarician la playa.

Bajo un cielo de azul, recién pintado,

destacan gaviotas, que planean mansas.

Con un fondo de reino omnipotente,

Júpiter y Juno, protegen la estampa.

Estampa de recuerdos, estampa de mar,

de sueños profundos que sueñan

quienes sin alas, pueden volar.

A lo lejos, en la profundidad del día claro,

un espacio de intensa paz,

donde el espíritu se regocija,

cual presencia fantasmal.

Mi cuerpo cae de rodillas,

con devoción ardiente,

ante el santuario majestuoso

de la creación divina,

donde todo es perfecto:

el día y su conjugación excelsa

de cielo, tierra y mar.

En inocente retrospección

me inundo del placentero regocijo

producido por el cristal calmo y sereno

que ondea acariciando la playa.

Calma...

El silencio se inunda de ruidos,

Y en mi continúa la calma.

 

 

Julia Elizabeth Martínez

1º Premio – Categoría D

Certamen “Renacer Literario”